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Abraza el servicio, en lugar del servilismo al vender

Si me conoces desde hace algún tiempo, ya sabes cual es mi «mantra: Vender es ayudar, una de las razones por las que no me gusta decir que vender es servir, es justo por el título de este post, porque servir, no tiene nada que ver con servilismo, aunque, por alguna razón, se mezclan ambos conceptos.

Es curioso, como lo básico, lo sencillo, y lo común, a veces parece que se deja de lado, y si me preguntas que es lo básico, lo sencillo y lo común, puedo darte mi visión, que ya sabes que, como todo en la vida, es relativo.

Para mi, lo básico, lo sencillo y lo común, se podría resumir en estas dos frases:

  • Trata a todo el mundo como te gustaría que te tratasen a ti
  • Respira dos veces antes de responder

Estos dos «principios», al menos para mi, me han ayudado, tanto en lo personal, como en lo profesional.

Te reconozco que el primero no siempre es fácil, requiere de empatía, y de ir más allá de la situación, aunque te aseguro, que, sí, lo has adivinado, es un músculo, que se ejercita, y se practica. Podría hablarte de la ley del equilibrio, o del dar y recibir, o del tradicional, así como tratas, te tratan, llámalo como quieras, parece claro que tiene cierto «fundamento». Personalmente, yo no lo hago para que me traten bien, lo hago porque, gracias a la empatía (y te aseguro, que a veces detesto la empatía) soy capaz de ponerme en el lugar de la otra persona, darme cuenta de que es un ser humano, entenderla, y por lo tanto, tratarla como se merece.

Cuando de verdad, de la buena, buena, entendí que lo único en lo que puedo influir es en mi, y que solo puedo cambiar yo, y que cuando uno cambia, todo cambia… y no solo lo entendí, sino que me arremangué y me puse a analizarme y cambiar lo que consideraba que tenía que cambiar… el resto «del mundo» cambió. Tranqui9lidad, es un post sobre ventas, dame un poco de margen y ahora voy al grano.

MI segundo principio, que siendo Aries, no es nada fácil de implementar, me ha ayudado a evitar varias situaciones complicadas, cuando respiras dos veces, antes de responder, te da tiempo a «procesar» algo más lo que sucede y, más que probablemente, a aplicar el mantra uno.

Volvamos al tema de servir y servilismo

Cómo enfocarse en servir

En el entorno en el que vivimos, cambiante y, a veces, delirante, es fácil verse atrapado en lo urgente y perder de vista lo que realmente importa. Como comercial o emprendedor, a menudo te encuentras haciendo malabarismos con innumerables responsabilidades, mientras intentas mantenerte enfocado en tus objetivos. Te dejo aquí una idea que invita a la reflexión: ¿qué pasaría si te dijera que al abrazar el servicio en lugar de la idea del servilismo, tus ventas podrían dispararse?

Recuerda que el verdadero éxito radica en buscar conexiones genuinas a través del servicio. En realidad, se trata de adoptar un enfoque asertivo basado en la empatía y los principios éticos (lo básico, sencillo y de sentido común).

Verás, cuando te enfocas únicamente en tus deseos y descuidas las necesidades de quienes te rodean, incluidos tus clientes, te limitas enormemente. Al cambiar tu perspectiva hacia comprender lo que realmente necesitan los demás en lugar de solo lo que te pueden dar en términos monetarios, ¡la magia comienza a suceder!

Imagina entrar en una tienda donde cada vendedor se preocupa genuinamente por tus deseos y necesidades. Te sentirías valorado como cliente desde el principio, ¡porque adivinas qué? ¡Tú tienes valor! Y ¿quién no querría que su experiencia de compra o de hacer negocios fuera atendida por alguien amable pero seguro de sí mismo?

Entonces, ¿cómo se puede sobresalir en la venta de productos o servicios sin comprometer la integridad personal? Aquí tienes algunos puntos clave que te ayudarán a enfocar a venta desde el servicio y o el servilismo (porque sí, el servilismo, claramente compromete tu integridad personal):

1️⃣ Busca la inteligencia emocional: Dedica tiempo a comprender no solo tus propias emociones, sino también las de tus clientes. La empatía, de la que te hablaba antes, permite una conexión más profunda que, en última instancia, sienta las bases sobre las cuales crecen las relaciones de confianza.

2️⃣ Sé auténtico: No representes ningún papel, o personaje con el objetivo complacer a todos. En cambio, conecta auténticamente como TÚ, como un ser humano único que tiene cosas maravillosas que ofrecer a personas que se sentirán atraídas, de manera natural, por cómo eres.

3️⃣ Perfecciona tus habilidades de comunicación: Recuerda no convertirte en un manipulador. Se trata de dominar el arte de escuchar activamente y de la comunicación efectiva, con eso podrás ayudar, en el caso del post que nos ocupa, a servir mejor a tus clientes, ya que se sentirán escuchados.

4️⃣ Acepta la resiliencia: Permíteme ser sincera contigo aquí: el rechazo es inevitable en el mundo de la venta, y también en la vida. ¡Pero no dejes que eso te consuma! En su lugar, utiliza esas experiencias como lecciones valiosas para mejorar y crecer a partir de ellas.

5️⃣ Ofrece valor más allá de las transacciones de venta: No se trata solo de dinero, cuando hablamos de servir a los demás. Al ofrecer valor adicional a través de consejos o recursos útiles, incluso si no son una venta inmediata, construyes confianza, que conduce a la lealtad a largo plazo y a recompensas posteriores a veces (dar para recibir).

6️⃣ Mantente informado y adáptate rápida y constantemente: La economía y la sociedad actual, en constante cambio, requiere dinamismo. ¡No dejes de adquirir nuevos conocimiento, sigue aprendiendo las últimas tendencias, desafíos y retos a los que las empresas y tus clientes se enfrentan a diario y responde en consecuencia!

7️⃣ Actúa sin vacilación ni miedo al fracaso: Los errores sucederán, no hay forma de evitarlos por completo, pero es importante abrazar la oportunidad de aprender y corregir el rumbo en el camino. Además, ya lo decían los romanos «errare humanum est«, te vas a equivocar, es inevitable, forma parte del aprendizaje que es la vida. La cuestión es, no solo aprender el error, sino reconocerlo, que es lo más difícil, para el ego, pero si te equivocas y eres capaz de reconocerlo, admitirlo, y poner remedio, estás ofreciendo un valor a tus clientes: Autenticidad.

Recuerda que la verdadera esencia de la venta reside en las conexiones sinceras que se generan al valorar el servicio sobre el servilismo, al tratar a los demás con respeto, mientras afirmas tu valor.

Lo sé, requiere tiempo y habilidad para encontrar el equilibrio, una vez que encuentres el ritmo, tu tempo, estarás mucho más cerca de alcanzar tus metas, mejorando las vidas de las personas que te rodean.

Porque la forma de alcanzar el éxito es aportar/ayudar/servir más, a más personas.

¿Te animas a servir, teniendo en cuenta este nuevo enfoque?

Nos vemos la próxima semana.

Marta de Francisco

Ética Comercial

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