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Actuar a pesar del miedo

¿Eres de los que ven la oportunidad donde hay un riesgo?

Hoy quiero compartir contigo algo que quizás, o quizás no, te parezca personal

Ya me conoces y sabes que tiendo a ser más positiva que negativa, porque, llámame rara, hierbas o loca, prefiero ver la parte positiva de cada situación, aunque, para ser sincera, a veces no es nada, para nada, fácil.

Verás, cuando empecé con este blog, El Blog de las Ventas, y con El Podcast de las Ventas, allá por el año 2020, lo hice de «tapadillo», es decir, prácticamente nadie en mi ámbito profesional, sabía que es lo que estaba haciendo.

Tuvo que ser una amiga quien me etiquetara en LinkedIn, y no me quedó más remedio que «salir del armario» y hacer público qué es lo que estaba haciendo, Ahí constaté un hecho.

En la cabeza se tiende a crear historias, casi para no dormir, que nunca, o casi nunca se hacen realidad, y si se hace realidad, es mucho más ligero de lo imaginado. Pero, a lo que iba, que no quiero dispersarme.

El año pasado decidí dar un salto, ¿Al vacío? casi, casi, dejé atrás 17 años en Galicia, trabajando por cuenta ajena, donde me conocían clientes, proveedores… y me volví a Madrid, mi ciudad natal.

Y sí, dejé mi trabajo, no negocié cobrar, ni paro, ni nada, fue «un acto de fe» por así decirlo. Decidí que mi tiempo, mi experiencia y mi capacidad me permitirían trabajar para dos empresas, como un servicio, no, no hay nómina, facturo cada mes. Y de ahí, de ahí, surgió una idea

¿Era posible que eso fuera una idea de negocio? Tras unos meses experimentando con la idea, decidí montar una empresa, y así, en enero nació ECSM Gestión Comercial, con la idea de ofrecer a las empresas, tanto servicios de consultoría y auditoría comercial, como de externalización de la fuerza de ventas.

¿Fuerza comercial como un servicio? o cómo dijo un cliente Commercial as a Service, para los que estáis en el mundo tecnológico, ahí va el guiño CaaS.

Puedo decirte que he tenido vértigo, no tenerlo sería suicida, aunque lo cierto, es que creo firmemente en la idea de negocio, creo que hay muchas empresas que necesitan contar con una fuerza comercial con experiencia, cartera de clientes y contactos, pero no pueden, o bien pagar por sus servicios, o no se atreven a incurrir en una inversión, sabiendo que quizás, ya sabes que la venta lleva su tiempo, tarden en recuperarla.

¿Sabes porqué te cuento todo esto?

Te lo cuento porque, hacer cosas, a pesar del miedo, del riesgo, es donde ocurre la magia, que puede ser en forma de éxito o de aprendizaje, en cualquiera de los casos, uno siempre gana.

Con esto no creas que te estoy animando a que montes una empresa, así de la noche a la mañana, a mi me llevó su tiempo, pero si te animo a que cada día hagas algo que te saque de tu «zona de confort». Y pueden ser cosas sencillas, se trata de educar el músculo de avanzar a pesar de la incomodidad, por no llamarlo miedo.

¿Qué puedes hacer? Ir a casa por un camino distinto al habitual (yo lo hice y lo hago con frecuencia), lavarte los dientes con tu mano no dominante, hacer una llamada incómoda, escuchar o leer algo que no va con tus gustos, y así un sin fin de cosas que están a tu alcance.

Cuando haces estos pequeños gestos, vas ganando confianza, y hasta te vas a reír un poco, aunque lo más importante, te darás cuenta de una cosa, en realidad, la vida, la magia, está cundo haces cosas diferentes.

Recuerdo una de las últimas conversaciones con mi padre, unos días antes de fallecer, cuando él ya sabía que se iba a «ir» y yo, quizás lo intuía, pero no quería pensarlo. Tuvimos una conversación sobre la muerte, y le pregunté si se arrepentía de algo, si sentía que había vivido una vida plena, y sí, sentía que había tenido una vida plena, aunque se arrepentía de una cosa en concreto, le anime a salir de su zona de confort y solucionarlo, y. a su manera, no voy a entrar en detalles, lo hizo.

No sé tú, pero yo tengo claro que estamos aquí dos días, así que la vida es mejor vivirla, disfrutarla, trabajarla, y hacer las cosas que te apetece hacer. Así cuando llegue tu último latido, momento spoiler, llegará, sentirás que este viaje, este viaje ha merecido la pena.

Porque… ¿Qué prefieres? ¿Arrepentirte de no haber vivido o de haberlo hecho? Mi respuesta ya la sabes. Tranquilidad, no te voy a pedir que me des la tuya, guárdatela para ti, y reflexiona sobre ello. Hacer cosas a pesar del miedo, no es de valientes, es de personas que valoran la vida. Agradezco que la gente me vea como una persona valiente por lo que he hecho y hago, pero en realidad, no sé si lo soy, ni francamente creo que sea lo importante. Lo importante para mi es aprender, compartir lo aprendido, y por supuesto, disfrutar del viaje.

Venga, el siguiente post, será sobre ventas, palabrita.

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