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Cómo cumplir tus metas y objetivos

¡Septiembre se acerca con aires de renovación! Para algunos, es como un nuevo capítulo que comienza, similar al inicio de un año escolar. Para otros, es una llamada a retomar y alcanzar esas metas que fueron trazadas con entusiasmo en enero, pero que aún esperan ser conquistadas.

Siempre me ha parecido fascinante cómo en este período florecen nuevas oportunidades, se avivan las buenas intenciones y los gimnasios ven un aumento en sus inscripciones. Nuevos propósitos emergen y, esta vez, ¡tienes la determinación de hacerlos realidad!

Quiero aclarar que mi intención no es desalentarte, ni predecir un fracaso. Todo lo contrario, esta semana quiero compartir contigo un enfoque diferente para abordar tus objetivos, metas y sueños, incrementando tus posibilidades de éxito.

Achtung bitte (advertencia): No encontrarás aquí una solución milagrosa que cumpla tus objetivos sin esfuerzo, planificación y dedicación. Si te sientes decepcionado, te ofrezco mis sinceras disculpas. Si has descubierto un sistema mágico, por favor, ¡compártelo! Estoy deseando conocerlo. Pero si estás interesado en aprender cómo alcanzar tus metas a través de planificación, enfoque, acción y dedicación, sigue leyendo.

Soy muy de experimentar con nuevos métodos, tecnologías y sistemas. Por eso, lo que comparto a continuación está respaldado por mi propia experiencia.

Cuando llega esta época, es común establecer múltiples objetivos y propósitos: hacer ejercicio, perder peso, viajar más, ahorrar, adquirir nuevas habilidades (espero que esto esté en tu lista), aumentar tus ventas, y la lista continúa.

¿Pero adivinas qué sucede cuando tienes demasiados objetivos? La falta de foco se convierte en un obstáculo.

La falta de foco, generada por la dispersión de tus objetivos, provocará, más que probablemente, que no progreses tan rápido como quisieras. Generando desmotivación y, en última instancia, abandono o posponer esos objetivos hasta el próximo enero.

¿Cómo solucionar esto? La clave está en la priorización.

Elige un objetivo, solo uno. ¿Por qué solo uno? Te lo explico más adelante.

¿Ya lo seleccionaste? ¡Fantástico!

Una vez que tienes tu objetivo principal establecido, es hora de planificar. Define cuándo, cómo, con qué recursos y con quién trabajarás para lograrlo. Reserva tiempo en tu agenda para enfocarte en ello, ya que lo que no se planifica, difícilmente se concreta. Estás comprometiéndote con esa meta que has elegido.

Dedica tiempo a trabajar en ello a diario y observa cómo avanza. Al mantener tu foco en un solo objetivo, verás cómo el progreso se materializa. ¿A que es genial?

Ahora, ¿Qué pasa con los demás objetivos? Aquí está la magia: al concentrarte en un objetivo, los demás comenzarán a encajar y acomodarse naturalmente en tu vida. Al tener claridad y foco, atraerás la misma energía a otros aspectos de tu vida.

Podría parecer que al enfocarte en un objetivo, dejas de lado los demás. Pero no es así, en realidad, estás fortaleciendo tu capacidad de concentración. Esto se traduce en una mayor precisión, eficiencia y avance rápido en diversas áreas.

Si buscas un truco adicional para avanzar más rápidamente hacia tu meta, te recomiendo dedicar la primera hora de tu día a ella. De esta manera, liberarás el resto del día para otras tareas, sabiendo que lo más importante ya está asegurado.

Hasta la próxima semana.

Marta de Francisco

Ética Comercial

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